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Wednesday, July 29, 2015

María de Zayas, The Enchantments of Love (Novelas amorosas y exemplares, 1638)

La University of California Press publica online una colección realmente interesante: UC Press E-Books Collection, 1982-2004 (formerly eScholarship Editions). Incluye casi 2.000 libros de muy diversa temática, de los cuales unos 700 están abiertos al público general.

En esta colección figura una obra de María de Zayas que vale la pena leer online en inglés:

 The Enchantments of Love

La obra en español puede leerse también en este enlace:

 Novelas amorsas y exemplares

Thursday, April 23, 2015

Juan Goytisolo, discurso Premio Cervantes 2014

Discurso de Juan Goytisolo 
Ceremonia de entrega del Premio Cervantes 2014
Alcalá de Henares, 23 de abril de 2015
A la llana y sin rodeos

En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción. El encasillado en las primeras cuida de su promoción y visibilidad mediática, aspira a triunfar. El de las segundas, no. El cumplir consigo mismo le basta y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello o revendedor. Llamaré a los del primer apartado, literatos y a los del segundo, escritores a secas o más modestamente incurables aprendices de escribidor.

A comienzos de mi larga trayectoria, primero de literato, luego de aprendiz de escribidor, incurrí en la vanagloria de la búsqueda del éxito -atraer la luz de los focos, “ser noticia”, como dicen obscenamente los parásitos de la literatura- sin parar mientes en que, como vio muy bien Manuel Azaña, una cosa es la actualidad efímera y otra muy distinta la modernidad atemporal de las obras destinadas a perdurar pese al ostracismo que a menudo sufrieron cuando fueron escritas. La vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita. El dulce señuelo de la fama sería patético si no fuera simplemente absurdo. Ajena a toda manipulación y teatro de títeres, la verdadera obra de arte no tiene prisas: puede dormir durante décadas como La regenta o durante siglos como La lozana andaluza. Quienes adensaron el silencio en torno a nuestro primer escritor y lo condenaron al anonimato en el que vivía hasta la publicación del Quijote no podían imaginar siquiera que la fuerza genésica de su novela les sobreviviría y alcanzaría una dimensión sin fronteras ni épocas.

“Llevo en mí la conciencia de la derrota como un pendón de victoria”, escribe Fernando Pessoa, y coincido enteramente con él. Ser objeto de halagos por la institución literaria me lleva a dudar de mí mismo, ser persona non grata a ojos de ella me reconforta en mi conducta y labor. Desde la altura de la edad, siento la aceptación del reconocimiento como un golpe de espada en el agua, como una inútil celebración.

Mi condición de hombre libre, conquistada a duras penas, invita a la modestia. La mirada desde la periferia al centro es más lúcida que a la inversa y al evocar la lista de mis maestros condenados al exilio y silencio por los centinelas del canon nacional-católico no puedo menos que rememorar con melancolía la verdad de sus críticas y ejemplar honradez. La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera. Como dijo con ironía Dámaso Alonso tras el logro de su laborioso rescate del hasta entonces ninguneado Góngora, ¡quién pudiera estar aún en la oposición!

Mi instintiva reserva a los nacionalismos de toda índole y sus identidades totémicas, incapaces de abarcar la riqueza y diversidad de su propio contenido, me ha llevado a abrazar como un salvavidas la reivindicada por Carlos Fuentes nacionalidad cervantina. Me reconozco plenamente en ella. Cervantear es aventurarse en el territorio incierto de lo desconocido con la cabeza cubierta con un frágil yelmo bacía. Dudar de los dogmas y supuestas verdades como puños nos ayuda a eludir el dilema que nos acecha entre la uniformidad impuesta por el fundamentalismo de la tecnociencia en el mundo globalizado de hoy y la previsible reacción violenta de las identidades religiosas o ideológicas que sienten amenazados sus credos y esencias.

En vez de empecinarse en desenterrar los pobres huesos de Cervantes y comercializarlos tal vez de cara al turismo como santas reliquias fabricadas probablemente en China, ¿no sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de su vida tras su rescate laborioso de Argel? ¿Cuántos lectores del Quijote conocen las estrecheces y miseria que padeció, su denegada solicitud de emigrar a América, sus negocios fracasados, estancia en la cárcel sevillana por deudas, difícil acomodo en el barrio malfamado del Rastro de Valladolid con su esposa, hija, hermana y sobrina en 1605, año de la Primera Parte de su novela, en los márgenes más promiscuos y bajos de la sociedad?

Hace ya algún tiempo, dedique unas páginas a los titulados Documentos cervantinoshasta ahora inéditos del presbítero Cristóbal Pérez Pastor, impresos en 1902 con el propósito, dice, de que “reine la verdad y desaparezcan las sombras”, obra cuya lectura me impresionó en la medida en que, pese a sus pruebas fehacientes y a otras indagaciones posteriores, la verdad no se ha impuesto fuera de un puñado de eruditos, y más de un siglo después las sombras permanecen. Sí, mientras se suceden las conferencias, homenajes, celebraciones y otros actos oficiales que engordan a la burocracia oficial y sus vientres sentados, (la expresión es de Luis Cernuda) pocos, muy pocos se esfuerzan en evocar sin anteojeras su carrera teatral frustrada, los tantos años en los que, dice en el prólogo del Quijote, “duermo en el silencio del olvido”: ese “poetón ya viejo” (más versado en desdichas que en versos) que aguarda en silencio el referendo del falible legislador que es el vulgo.

Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa “exquisita mierda de la gloria” de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo. El ameno jardín en el que transcurre la existencia de los menos, no debe distraernos de la suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre.

Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, “deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables” e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.

Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como en el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla.

El panorama a nuestro alcance es sombrío: crisis económica, crisis política, crisis social. Según las estadísticas que tengo a mano, más del 20% de los niños de nuestra Marca España vive hoy bajo el umbral de la pobreza, una cifra con todo inferior a la del nivel del paro. Las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo. No se trata de poner la pluma al servicio de una causa, por justa que sea, sino de introducir el fermento contestatario de esta en el ámbito de la escritura. Encajar la trama novelesca en el molde de unas formas reiteradas hasta la saciedad condena la obra a la irrelevancia y una vez más, en la encrucijada, Cervantes nos muestra el camino. Su conciencia del tiempo “devorador y consumidor de las cosas” del que habla en el magistral capítulo IX de la Primera Parte del libro le indujo a adelantarse a él y a servirse de los géneros literarios en boga como material de derribo para construir un portentoso relato de relatos que se despliega hasta el infinito. Como dije hace ya bastantes años, la locura de Alonso Quijano trastornado por sus lecturas se contagia a su creador enloquecido por los poderes de la literatura. 

Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote. Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella. Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia. 

Ver video del discurso en rtve:

Wednesday, April 1, 2015

Calderón de la Barca ausente de la colección CC50

Los primeros 50 volúmenes de la colección Clásicos Castellanos de la editorial La Lectura, publicados entre 1910 y 1923, no contienen ninguna obra de uno de los principales autores españoles: Pedro Calderón de la Barca.

Quizás la razón se deba a que las obras de Calderón habían sido publicadas muy extensamente durante la segunda mitad del siglo XIX y existían múltiples ediciones de reciente aparición.

Sea como fuere, la obra de Calderón debe estar en cualquier colección de este tipo, por lo que vamos a dedicar esta entrada a una de sus obras más conocidas internacionalmente: La vida es sueño. Para ello, vamos a referirnos a la Colección EMOTHE de Artelope, que incluye varias versiones multilingües (español [ES] - italiano [IT] - inglés [EN] - francés [FR]) cuya edición digital corre a cargo de Luis María Romeu Guallart:
Sobre la figura de Calderón recomiendo este interesante artículo titulado Calderón de la Barca, vida y obra, de Ignacio Arellano:

 Calderón 2000

Interesante también este Homenaje a Calderón, de 1881:
 Homenaje a Calderón de la Barca

Algunos estudios sobre La vida es sueño:
Otras páginas webs dedicadas a la obra de Calderón:
Algunas versiones en inglés de obras de Calderón (ver comedias.org para otras versiones en inglés de otros autores):
Videos del teatro de Calderón en RTVE.ES:
  • La vida es sueño:
  • La dama duende:

Sunday, March 29, 2015

50 José de Espronceda: Poesías y El estudiante de Salamanca, tomo II

El volumen 50 de la colección Clásicos Castellanos está dedicado al segundo tomo de la obra de José de Espronceda, Poesías y El estudiante de Salamanca, edición y notas de José Moreno Villa.


La obra completa corresponde a los volúmenes 47 y 50 de la colección Clásicos Castellanos.

Si bien no he encontrado en Internet la obra publicada por Clásicos Castellanos, la lectura online de Poesías y El estudiante de Salamanca puede hacerse en los siguientes enlaces:
La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes dedica un portal a José de Espronceda.

Espronceda ha sido llamado 'the Spanish Byron'. Otros enlaces a la obra de Espronceda traducida al inglés:
RTVE.ES A la carta tiene una versión en video El estudiante de Salamanca en cinco capítulos (1972).


Saturday, March 28, 2015

49 Fernando del Pulgar: Claros varones de Castilla

El volumen 49 de la colección Clásicos Castellanos está dedicado a la obra de Fernando del Pulgar, Claros varones de Castilla, edición y notas de Jesús Domínguez Bordona (sin entrada en Wikipedia todavía).

Si bien no he encontrado en Internet la obra publicada por Clásicos Castellanos, la lectura online de Claros varones de Castilla, también publicada como Claros varones de España, puede hacerse en los siguientes enlaces:
La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes dispone de algunas relacionadas con este volumen:
  • Obras de Jesús Domínguez Bordona, quien fuera bibliotecario de la Biblioteca Nacional de España durante la Segunda República.





Friday, March 27, 2015

48 Benito Jerónimo Feijoo: Teatro crítico universal

El volumen 48 de la colección Clásicos Castellanos está dedicado al primer tomo de la obra de Benito Jerónimo Feijoo, Teatro crítico universal, edición y notas de Agustín Millares Calvo (sin entrada en Wikipedia todavía).


La obra completa corresponde a los volúmenes 48-53-67-85 de la colección Clásicos Castellanos.

Si bien no he encontrado en Internet la obra publicada por Clásicos Castellanos, la lectura online de Teatro crítico universal puede hacerse en los siguientes enlaces:
  • Teatro critico universal, edición digital a partir de la de Teatro crítico universal, I, Madrid, Imp. Lorenzo Francisco Mojados, 1726; II, Madrid, Imprenta de Francisco del Hierro, 1728; III (1729); IV (1730); V (1733); VI (1734); VII (1736); VIII 1739); IX (1740) en la misma imprenta y cotejada con la selección y edición crítica de Ángel-Raimundo Fernández González (Madrid, Cátedra, 1983, 2ª edición).
  • Teatro crítico universal (1781, Madrid)
  • Teatro crítico universal (1779, Madrid)
La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes dedica un portal a Benito Jerónimo Feijóo.

En inglés puede leerse:




Thursday, March 26, 2015

47 José de Espronceda: Poesías y El estudiante de Salamanca, tomo I

El volumen 47 de la colección Clásicos Castellanos está dedicado al primer tomo de la obra de José de Espronceda, Poesías y El estudiante de Salamanca, edición y notas de José Moreno Villa.


La obra completa corresponde a los volúmenes 47 y 50 de la colección Clásicos Castellanos.

Si bien no he encontrado en Internet la obra publicada por Clásicos Castellanos, la lectura online de Poesías y El estudiante de Salamanca puede hacerse en los siguientes enlaces:
La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes dedica un portal a José de Espronceda.

Espronceda ha sido llamado 'the Spanish Byron'. Otros enlaces a la obra de Espronceda traducida al inglés:
RTVE.ES A la carta tiene una versión en video El estudiante de Salamanca en cinco capítulos (1972).